Nueva guía de buenas prácticas busca erradicar la discriminación étnico-racial en el consumo y la publicidad

El Ministerio de Cultura y el Indecopi publicaron una nueva guía de buenas prácticas orientada a prevenir y erradicar la discriminación étnico-racial en el consumo y la publicidad, una iniciativa que responde tanto a una obligación del Estado y de las empresas como a una oportunidad estratégica para fortalecer su relación con los consumidores, proyectando una imagen coherente con los valores de diversidad, respeto y transparencia que la ciudadanía demanda actualmente.
La guía parte de un diagnóstico claro: la discriminación étnico-racial sigue siendo una práctica persistente y normalizada en la publicidad, la atención al cliente y la prestación de servicios. Estas conductas no solo vulneran derechos fundamentales, sino que afectan la credibilidad de las marcas y debilitan el vínculo con audiencias cada vez más informadas y exigentes.
En ese sentido, el documento tiene como objetivo que las empresas puedan reconocer patrones discriminatorios, comprender el impacto negativo de la exclusión tiene sobre las personas, identificar acciones concretas que fomenten la diversidad cultural y garantizar el cumplimiento de las normas de igualdad y no discriminación.
Para asegurar una comunicación responsable y libre de prejuicios en los medios masivos, la guía propone un enfoque preventivo para la publicidad basado en las siguientes recomendaciones:
- Representación diversa y real: Promover campañas con una representación étnico-cultural que sea acorde con la composición real y diversa de la población peruana.
- Evitar caricaturas y estereotipos: Se debe omitir el uso de caricaturas que ridiculicen a personas indígenas o afroperuanas, así como evitar la exageración de rasgos físicos o prácticas ofensivas como el blackfacing.
- Eliminar asociaciones simbólicas racistas: Es fundamental revisar que los mensajes visuales y narrativos no asocien lo “blanco” con la modernidad o limpieza, ni los tonos oscuros con lo “sucio” o “primitivo”.
- Respeto lingüístico: Incorporar formas lingüísticas regionales o locales desde la inclusión y el valor cultural, rechazando su uso como objeto de burla o inferiorización.
- Validación y consulta: Se recomienda validar los mensajes publicitarios con especialistas o las propias comunidades representadas, considerando el uso de “lectores de sensibilidad” para detectar contenidos que puedan resultar ofensivos antes de su difusión.