Recomendaciones para la cobertura periodística en periodos electorales

Foto: ANDINA
Los medios de comunicación contribuyen en los procesos electorales difundiendo información a favor de la participación de la ciudadanía en el ejercicio democrático. Esta responsabilidad convierte a los medios de comunicación masivos como la radio, la televisión y las plataformas digitales en actores muy influyentes que pueden formar la opinión pública a través de sus mensajes.
Usados de forma responsable, estos ayudan a fortalecer el proceso democrático, mejorar el acceso de los votantes a la información y facilitar la interacción entre los partidos políticos y sus electores.
La UNESCO, a través de su manual Elecciones en tiempos digitales, brinda recomendaciones a los medios para promover una cobertura informativa ética, rigurosa y libre de desinformación en contextos electorales.
- Brindar información diversa, precisa y equilibrada sobre candidatos, partidos y propuestas, de modo que la ciudadanía pueda tomar decisiones informadas.
- Evitar la difusión de rumores o contenidos no verificados, y en caso de hacerlo, advertir claramente a la audiencia sobre su carácter no confirmado.
- Diferenciar de manera clara los hechos de las opiniones, evitando presentar comentarios o interpretaciones como si fueran información noticiosa.
- Desarrollar contenidos que contribuyan a identificar y desmentir la desinformación y la propaganda durante los procesos electorales.
- Identificar claramente la publicidad política, diferenciándola de los contenidos informativos para garantizar transparencia hacia las audiencias.
- Contar con lineamientos y mecanismos de autorregulación que orienten la cobertura electoral bajo criterios éticos y de responsabilidad.
- Garantizar condiciones seguras para el ejercicio periodístico, considerando riesgos como el acoso, las amenazas o la violencia, e incorporando un enfoque de respeto y no discriminación.
Finalmente, la incorporación de herramientas y plataformas digitales en la labor de los medios permite garantizar la información plural y relevante actualizada, siendo necesaria la verificación de contenidos, la transparencia en su difusión y la aplicación de criterios éticos en el uso de tecnologías como la inteligencia artificial.